viernes, 11 de mayo de 2018

Del Escrito Científico a la Exposición Pública: Storytelling para la Intervención Social


Hablar en público parece algo natural pero... 

En mi experiencia, una buena presentación pública -incluyo las acciones formativas- conlleva un trabajo detrás que sólo sabe quien hace la exposición.

Aprovechando la preparación para unas jornadas seguí la pista a cómo se hace esto, cuál es el proceso que suelo llevar y su resultado. Esto de seguir la pista, la autobservación es algo útil en la intervención social, sobre todo cuando surgen esas sensaciones relativamente familiares que asociamos a la intuición y que es preciso verificar.

En el proceso que nos ocupa, en primer lugar hay que pensar sobre cuál será el contenido que queremos incluir de todo lo que sabemos. Seguidamente escribes un pequeño guión (en textos científicos lo formal es fundamental: título, introducción, metodología, resultados, discusión y conclusiones, bibliografía. Cuando tienes el contenido un buen consejo es escribir qué sabes del tema, releerlo y ver qué falta, pero cada uno tiene sus estilo. Mediante revisión sistemática, o la que sea, analizas la bibliografía y vas dando cuerpo y fundamento al texto científico rellenando los huecos. Os dejo en enlace de un MOOC gratuito y sus videos, sobre escritura académica.
A continuación preparas la presentación: ppt, prezi, etc. Haces un esfuerzo para sintetizar el texto y darle un punto más ligero y con cierta estética. En este contexto normalmente lo formal suele ser el tiempo de exposición. Para 10 minutos no más de 10 diapositivas incluyendo la inicial. Prácticamente a una diapositiva por minuto. Es mejor pocoas ideas y claras que demasiado contenido, pero esto también depende del público al que te vayas a dirigir y el contexto, no es lo mismo una reunión par presentar propuestas y defenderlas que una simplre exposición.

En resumen:
  1. Redactar el texto científico (en principio lo había colgado, pero probablemente lo mande a alguna revista y por aquello de la originalidad en las publicaciones, de momento no lo cuelgo aquí; mis disculpas).
  2. Preparar el soporte de la comunicación oral
  3. Construir una historia (Storytelling) 
  4. Ensallarla, grabarse. Verla es un buen ejercicio donde normalmente te sientes entre ridículo y divertido.
  5. Presentación pública que incluya un estado de ánimo para compartir donde dejamos fluir las emociones de manera controlada (volumen, tono, ritmo, velocidad, pausas, etc.).

 

Una comunicación puede suponer resumir, en este caso,   3,5 años de trabajo en 3500 palabras, unos 18 folios por una cara. Todo ello para 10 minutos de exposición pública. Tela !!!!!!

Este es el relato que he preparado sobre una experiencia que empezó a mediados de 2013 y terminó en enero de 2017.... la primera parte. El proyecto todavía continua quizá hasta ¿2020?

En primer lugar debo aclarar que mi formación es como Educador y Trabajador Social, entiendo la intervención social como un proceso educativo en el que las partes se encuentran, reconocen y comprometen en el cambio de una situación.

Voy a hacer una breve descripción del proceso de testeo que realizamos con un grupo de profesoniales para ver la validez aparente de un instrumento de valoración social que precisamente permite el encuentro y el reconocimiento.

En el espacio sociosanitario en Navarra, allá por el año 2013 nos convocaron a un grupo de trabajo en Atención Domiciliaria. En las primeras sesiones nos dimos cuenta que carecíamos de instrumentos comunes para realizar valoraciones sociales en Atención Primaria de Servicios Sociales y de Salud. ¡ Pues hay que crear uno ! y como pensábamos que era posible nos pusimos y en ello continuo, ahora en el doctorado para tratar de darle mayor rigor. Traducido al idioma científico, para intentar validarlo.
La primera pregunta que surgió fue ¿qué información recogemos para conocer a la persona, su realidad y cómo?.... continua la discusión del dónde y del cómo: ¿lo hacemos en la oficina, en su casa, con la persona delante o no? .
En este contexto nos planteamos crear un instrumento específico de valoración que permitiera realizar una recogida sistemática de información para orientar la intervención, donde todos los profesionales de lo social utilizáramos un lenguaje común.
Dicho así, parece sencillo pero ¿cómo hacerlo? Fue y está siendo un camino de exploración apasionante que requiere constancia y mucho esfuerzo.
Revisamos más de 1700 ítems de documentos como el instrumento para el diagnóstico social del Gobierno Vasco, el cuestionario de FOESSA y de Barber, la CIF, índices como el de Barthel, Lawton, Katz, las escalas de Yesavage, Zarit y la de recursos sociales de la OARS, la GENCAT y la FUMAT sobre calidad de vida y dos normas: una de rango autonómico la Orden Foral 3/2010 que recoge el  baremo de valoración de la situación familiar para el acceso a plazas residenciales y el Real Decreto 174/2011, de 11 de febrero, por el que se aprueba el baremo de valoración de la situación de dependencia. He revisado unos 480 documentos más, de momento. Con todo esto creamos la versión 1 de la escala de valoración social con 87 ítems -con puntuaciones diferentes entre 0 y 23 puntos según los ítems- divididos en 9 dimensiones.

Ya teníamos un producto pero ¿funciona?

Con la colaboración del Departamento de Derechos Sociales, de Salud y de las Entidades Locales contactamos con 20 Trabajadoras Sociales -10 de Servicios Sociales (EELL) y 10 de Salud-. Les convocamos a una reunión. Llego el día del testeo y nos reunimos con las 17 profesionales que acudieron para contarles el proceso y nuestra petición: aplicación de la escala en 60 ocasiones a casos que ya conocieran: 20 con impresión diagnóstica leve y 20 grave, a estos últimos se lo debían pasar dos veces con un intervalo mínimo de 4 semanas sin intervención. Para ello les dimos un plazo de 3 meses que luego ampliamos a cuatro.
Para una aplicación en condiciones similares les pedimos que la pasaran en visita domiciliaria, les recordamos que era un instrumento de recogida de información, no un cuestionario, y que la observación, además de la vista, exige tener activos otros sentidos como el olfato, el oído y cuestiones kinestésicas. También les pedimos que ponderaran las dimensiones según la importancia para la vida cotidiana.

Estábamos interesados en conocer la validez aparente con un sencillo análisis estadístico de las medidas de tendencia central, de los comentarios y propuestas de mejora de las participantes .
Una vez nos hicieron llegar los casos sólo fue posible analizar 47, tres porque estaban en papel y desconocíamos de qué servicio lo enviaron y otros porque tenían errores que no permitían su análisis.
Lo primero que me sorprendió, hablo en singular porque está parte la realice en solitario, fueron las puntuaciones. Sobre un máximo de 211 puntos, el caso más grave ¡ sólo alcanzó 148 ! la afectación máxima estaba al 70 %. La más baja 19 y la mediana  de todos los casos era 89 puntos. ¿Esto por qué?, entramos en el terreno de la especulación o la hipótesis. Ahora no hay tiempo para ello pero sería un buen elemento de análisis.
En lo que se refiere al retest, en la aplicación al mismo caso grave con un intervalo de tiempo superior a cuatro semanas la media de diferencia de las puntuaciones fue de 1,92, bastante similares. En ese momento no estimamos oportuno calcular el Alfa de Cronbach para ver la consistencia interna, ni índices de correlación para comprobar su estabilidad, lo dejamos para más adelante. Sin embargo, había dos casos que presentaban diferencias de 12 y 28 puntos respectivamente y esto ¿por qué? (otra vez), se supone que no hubo intervención y que la situación no había variado de forma significativa, aunque el propio ciclo vital puede provocar empeoramientos significativos. Al continuar con la revisión bibliográfica vi que con un intervalo de dos semanas en el retest hubiera sido suficiente. Es lo que estoy utilizando ahora.
Este análisis nos permitió crear la versión 2 de la escala en un excel con 12 hojas, una por cada una de las 9 dimensiones que contienen 69 ítems (130 puntos), 4 sólo informativos. Cada uno de ellos se puntúan entre:

0 - Indica una situación adecuada

1 - Se detecta dificultad y

2 - Falta de desempeño o grave dificultad.

La primera hoja excel contiene la identificación del caso, del servicio y el profesional que la realiza y una valoración global. Otra hoja presenta los resultados por afectación según dimensiones. En la versión beta la última hoja recoge los resultados de cada ítem que puntúa para facilitar el posterior análisis estadístico.
Con su aplicación obtenemos una valoración integral con una conclusión diagnóstica  y 9 valoraciones parciales, una por cada dimensión. Esto último ayuda en la toma de decisiones para valorar con la persona o familia por dónde empezamos la intervención. Aquí está la cuestión del reconocimiento.

Creamos un instrumento de valoración social que nos permitía conocer las necesidades, pero también las capacidades donde apoyar nuestra intervención. Esto es importante, habitualmente sólo nos centramos en las carencias, las dificultades, olvidando las potencialidades y recursos de las personas que atendemos.

Permite, con un lenguaje común, objetivar y homogeneizar los criterios de evaluación facilitando la elaboración de informes.

La valoración por áreas facilita acordar con la persona o familia por dónde comenzamos la intervención (priorización). Además el análisis de su aplicación continuada aportará datos para planificaciones estratégicas a partir de la evidencia.

También se presentan algunas dificultades. Para una aplicación generalizada y su posterior estudio se precisa una base de datos común y compartida por todos los y las profesionales que la apliquen y el acceso del investigador/es si se quiere completar la validación.

Una de las críticas es que no incluimos la parte laboral, para el tipo de población que se diseño (personas con dificultades de autovalimiento que viven en su domicilio, dependientes o incluidas en programas de crónicos) no lo estimamos relevante. La medía de edad de las personas que he valorado no la he calculado todavía pero probablemente supere los 80 años. Sin embargo, hemos visto que en discapacidad y enfermedad mental si es importante.  Ahora bien, el objeto de los Servicios Sociales  ¿es buscar un empleo?, hay servicios específicos para eso. Nuestra parte está, en todo caso, en la parte relacional, en la disposión personal ante la vida y las diferentes dimensiones presentadas. En definitiva, en la parte del ámbito personal se recogen aspectos que ayudar a trabajar la incorporación sociolaboral.

En relación a su aplicación tengo una duda fundamental: ¿debemos hacer una aplicación inicial completa con cierta rapidez para hacernos una idea  general de la situación social o una aplicación secuencial en varias entrevistas?

En esto sigo, ahora comprobando la fiabilidad del instrumento con un test-retest para valorar la estabilidad, la constancia de las respuestas y la armonía interjueces para la concordancia entre observadores.

VALORACIÓN: he expuesto la comunicación en un leguaje más informal que lo académico e incluyendo ejemplos. Me he extendido a 27 minutos, el tiempo máximo recomendado eran 20 minutos, un fallo, hay que mirar el reloj (puede ser muy útil aliarte con alguien del público y que, por ejemplo, tosa cuandote falten cinco minutos para acabar, me he dejado llevar por el entusiasmo). El tema a tratar le ha gustado a todos los presentes. La critica más fuerte de los profes ha sido la informalidad, lo asumo. Mis compañeros y compañeras me han animado y me han dicho que les ha gustado mi estilo de exposición. Para gustos los colores.

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